Vorlage:1964 Rezensionen Christliches Bewußtsein
Aus Romano-Guardini-Handbuch
- [1964-000] [Französisch] Marcel Eck: L'homme et l'angoisse, 1964 [neu aufgenommen] - [Monographie] - https://books.google.de/books?id=CJmDDwAAQBAJ&pg=PT248; zu Romano Guardini:
- S. ??? (248 f.): „Romano Guardini a insisté sur cette ambiguïté de Pascal, ambiguïté anxiogène chez un sujet qui ne peut accepter — et avec raison — aucun compromis. Nous nous heurtons toujours à la synthèse impossible, cause de l'angoisse. Là se trouvent tout le drame et toute l´inquiétude de Pascal. Au fond, il a conscience de sa propre grandeur et de son orgueil, mais il a conscience aussi de l´infinie grandeur du divin et il ne trouve pas de moyen terme entre ces deux dimensions: d´où son angoisse dont il ne sortira que par un anéantissement voulu et accepté. Romano Guardini a pris, à mon sens, la juste mesure de Pascal et de son angoisse existentielle lorsqu'il écrit: «Aussi bien demeure- t-on dans l'erreur aussi longtemps qu'on se borne à voir en lui le saint et le génie religieux, si grand fût-il. Il ne fut sans doute ni l´un ni l´autre; il fut un homme déchiré entre le don de soi au Christ et sa propre grandeur selon le siècle. Conflit qui a pris naissance dans l´effort même de Pascal pour mener le combat d´une vie et d´une pensée chrétiennes. Et c´est précisément à cette occasion que s´est révélé l´aspect le plus mystérieux de cette grande âme. C´est au sein même de sa lutte religieuse qu´a surgi le démon de Pascal.““
- [1964-000] Gerhard Göhler: Pascals Gedanken zur politischen Ordnung, in: Archiv für Rechts- und Sozialphilosophie, 50, 1964, S. 231-260 [neu aufgenommen] – [Artikel] - https://books.google.de/books?id=4nMtAQAAIAAJ; zu Romano Guardini S. 231, 243 f.
- [1964-000] [Spanisch] Héctor Velarde: Humorismo y propulsión a chorro, 1964 [neu aufgenommen] – [Monographie] - https://books.google.de/books?id=gkFCAAAAYAAJ;
- [1966-000a] [Spanisch] Héctor Velarde: Obras completas de Héctor Velarde: Cuentos. Artículos humorísticos, 1966 [neu aufgenommen] – [Monographie] – https://books.google.de/books?id=egwRAQAAMAAJ; zu Romano Guardini:
- 1964, S. 8 f./1966, S. 546: „Piedad y cristianismo van muy juntos, por eso el gran filósofo y escritor católico Romano Guardini, a quien leo porque algo tengo de místico aunque no la parezca, dice lo siguiente sobre la falta de humorismo de Pascal: „En las Provinciales reluce su rudeza y silba el látigo. Pero nada de humor ... Parece que en su familia nadie poseyó esta fuerza fundamental y a la vez humana, metafísica y religiosa, que capacita para resistir lo malo de la existencia sin recibir dañc alguno interior. Parece como si todo el jansenismo careciera de sensibilidad". Era el jansenismo serio, de una seriedad inquebrantable; pero, ¿no significa ya un juicio crítico sobre él esta clase de "seriedad" cristiana, el hecho de tener que confesar que carecía de humor? La bondad, la libertad y la aceptación comprensiva de lo que existe ¿qué son, si no humor? Pascal carecía de lo que en cierto sentido "humaniza" el espíritu, lo que lo libera, lo que lo modela, lo que lo ayuda ... Como vemos, el pobre Pascal era un espíritu descarnado en el abismo de Dios; esa fue su grandeza, inmensa, pero árida, sin la menor sonrisa de piedad para nuestro absurdo. Pascal no hubiera comprendido, por ejemplo, a Charles Chaplin. Le habría dado seguramente cólera, mientras que San Francisco, en su tierna humildad, se hubiese divertido y llorado con él ... En otro párrafo, Romano Guardini, tratando del destino, dice: "También el humor constituye una manera de intento humano de acabar con el destino. El humorista no se afana por cambiar el signo de la existencia, sino que ve las cosas con todas sus durezas, rarezas y extravíos. Sólo comprende lo que puede comprender sin más, y comprende mucho. En lo que no comprende, adivina un oculto sentido. En lo raro y extraño siente placer, y no sólo como en lo original e interesante, sino porque le confirma su propio ser lleno de contradicciones. Anhela un mundo armónico y ordenado; pero, si le fuera dado, no podría permanecer en él. De aquí que no sólo acepta las contradicciones y absurdos aparentes, sino que le concede, afirmándose a sí mismo, un extraño derecho. Con esto se levanta sobre el acontecer mundano y sobre su propio ser, hacia un lugar inefable".“